Lej Lejá abre una historia de confianza que se vuelve camino. Hashem llama a Avram a salir de su tierra, de su lugar de origen y de la casa de su padre hacia una tierra que le mostrará. La promesa comprende descendencia, bendición y una misión que alcanza a las familias de la tierra.
Avram parte de Jarán con Sarai y Lot. En Canaán levanta altares, pero la hambruna lo obliga a descender a Egipto. El peligro que enfrenta Sarai impide leer el viaje como una sucesión de éxitos fáciles: también aparecen temor, vulnerabilidad y decisiones difíciles.
Al regresar, la abundancia de bienes provoca conflictos entre los pastores de Avram y los de Lot. Avram propone una separación pacífica. Más tarde, cuando Lot cae cautivo, actúa para rescatarlo. Después de la victoria recibe la bendición de Malki-Tzédek y rechaza los bienes ofrecidos por el rey de Sedom.
En el capítulo 15, Avram expresa su inquietud por no tener un heredero. Hashem lo invita a mirar las estrellas y reafirma la promesa. El pacto entre las partes vincula esa descendencia con la tierra y con una historia futura de aflicción y liberación.
El conflicto entre Sarai y Hagar ocupa el capítulo 16. Hagar, embarazada y en el desierto, es escuchada; su hijo llevará el nombre Ishmael. Finalmente, el capítulo 17 presenta los nombres Avraham y Sarah, el brit milá y el anuncio de Itzjak.
Síntesis editorial de Bereshit 12:1–17:27. Las ilustraciones son interpretaciones artísticas.